La adaptación en la escuela de los más pequeños

L'adaptació a l'escola dels més petits- Pares i Nens

La adaptación. Es el tema más tocado y retocado en las conversaciones entre madres y padres a inicios de septiembre. El inicio del hogar de niños o de la escuela nos preocupa a algunos padres y madres, otros lo esperan con candeletes, para poder respirar un poco tranquilos... sea como fuere nos remueve. Y hablante sientes de todo: hogares que hacen 2 semanas de adaptación (demasiado?), otros que empiezan ya con horario completo y al marchar dejas tu hijo o hija llorando desconsolado y tú tienes que marchar con el corazón encogido…

En el primer caso de hogares con días de adaptación, los padres y madres necesitan hacer malabarismos al trabajo para poder acompañar su hijo, poco a poco, en este proceso. Esto no gusta a todo el mundo, ni todo el mundo puede/quiere hacerlo: 1 hora y media, el primer día, entras al aula, después marchas un rato, mañana volvamos una estoneta más, pasado mañana algo más… Y al otro extremo, aquellos hogares que tienen la filosofía contraria, que te dicen que nada de adaptación, que tantas madres por el medio molestan, que mejor que lloren y que ya se acostumbrarán, que la vida es dura… ah, y que lloran al dejarlos pero "después están muy bien". Y qué remedio, pobrets. Puesto que se tienen que estar tantas horas, al menos intentan pasarlo de la mejor manera posible… no? Por suerte, estas segundas, cada vez son menos.

L'adaptació a l'escola dels més petits- Pares i Nens

Pero qué es mejor para nuestros pequeños? Y es que es un tema controvertido… Yo pienso que los niños lo pasan mal, muy mal, lo he visto con mis propios ojos. Para ellos es un trance separarse de nosotros, no lo entienden. Viven una situación mucho estresando, difícil de superar, y que supone un cambio enorme . Hablo de la primera vez que se escolarizan: un espacio nuevo, niños nuevos y desconocidos, adultos diferentes y desconocidos… ay madre! Si nosotros cuando empezamos un nuevo trabajo, por ejemplo, o vamos a un lugar sólo que no conocemos nadie estamos tensos, nerviosos y no lo pasamos demasiado bien, imaginaos un niño de 1, 2 o 3 años! Cuánto tardamos nosotros a adaptarnos a una situación totalmente nueva? Cuando volvemos al trabajo después de las vacaciones, por ejemplo, oi que echamos de menos nuestra pareja? E incluso necesitamos trucarla varias veces a lo largo de la mañana porque tenemos tristeza… Es lógico y natural.

Es importante poner conciencia en la separación madre/hijo, en la adaptación de una novedad tan importando como que otra persona se hará cargo de nuestros hijos e hijas.

[su_quote]Para mí, la adaptación no es uno tan sólo un protocolo o un trámite, ni mucho menos un capricho, la adaptación es un proceso que hay que cuidar y al cual hay que dedicar mucha atención y energía [/su_quote]

 

Y no sólo a los hogares de niños o escuelas, también a las canguros, tietes, abuelas, o cualquier persona que no es el padre o madre y que se encargará de tu hijo o hija bebé.

Los niños y niñas, sobre todo los bebés, necesitan sentirse seguros físicamente y emocionalmente, esto pasa para tener un vínculo muy establecido con la persona que los cuida, puesto que no pueden cuidarse sólo. Por este motivo es necesario que se sientan tranquilos y confiados internamente en que su adulto de referencia los cuidará, los alimentará y los tratará amorosamente, sino viven en tensión constante.

La manera de conseguirlo no es otra que con TIEMPO, con paciencia y respetando su ritmo. Pero cómo se vinculan con una persona nueva? Pues conviviendo con ella, estando con ella, jugando con ella, recibiendo su atención, teniendo contacto, sintiendo su amor, pasando horas porque descubran cómo es, que aprendan su manera de hacer las cosas... y poco a poco así sentirse seguros a su lado, sentirse estimados y respetados por este nuevo adulto. Entonces, cuando sienten el vínculo seguro con el nuevo adulto que se hará cargo, pueden estar calmados, y dedicar su energía a desarrollarse libremente y desplegando todas sus necesidades.

[su_quote]Este periodo de conocimiento, de acercamiento, de vinculación, es muy importante que se desarrolle desde la seguridad de tener la madre o el padre cerca [/su_quote]

Es importante pues que nuestros hijos e hijas creen relaciones seguras y amorosas con las persones adultas que tienen cura de ellos, y esto pasa para acompañarlos durante un periodo de tiempo indeterminado.

Pero nosotros tenemos prisa: prisa porque hacemos tarde al trabajo, prisa para que se adapte rápido, prisa para que no llore y esté contento. Nos falta tiempos, nos falta empatía. Necesitamos conciliación real a nuestros lugares de trabajo para cuidar estos procesos. Necesitamos un sistema que valore estos momentos y nos permita estar más presentes en las necesidades de nuestros hijos.

Quizás simplemente tenemos que intentar todos juntos tener más empatía con los niños, comprenderlos mejor, no tildarlos de egoístas ni decir que simplemente nos toman el pelo. Yo siempre lo digo: los hogares de niños existen porque las necesitamos los padres y madres (bien, porque el sistema está montado para que así sea) no porque las necesiten el niños. No nos engañamos y seamos conscientes.