8 juegos para que los niños se distraigan en la playa

Niños y bebés son pequeños exploradores que quieren descubrir todo el que los rodea

La playa es uno de los lugares más clásicos para pasar los largos días de verano. La mezcla del agua y la arena y toda la diversidad del mar comporta decenas de juegos, aunque ahora sean algo más limitados por los efectos de la pandemia y el distanciamiento social también en la playa.

 

Niños y bebés son pequeños exploradores que quieren descubrir todo el que los rodea, aprovechando esta necesidad de descubrir el mundo os proponemos algunos juegos que los distraerán y los ayudarán a pasarse-lo bueno. Recuerda que los niños en la playa tienen que estar constantemente supervisados por un adulto.

  1. Castillos de arena: El juego más clásico de la playa, los más pequeños necesitarán la ayuda de los padres y aunque quizás no los construirán, dependiendo de la edad, seguro que los destrozarán.
  2. Ver como las olas llegan a los pies: La espuma acaricia los dedos de los pies, mientras la arena de debajo las plantas va desapareciendo, no hay experiencia más agradable a la playa. Una sensación que gusta a niños y pequeños. Una vez el niño se cansa de estar de pie, podremos sentarnos con ellos y experimentar la misma sensación en las piernas.
  3. A mirar animalitos: Podéis inspeccionar si en la orilla del mar a ver si veis algún pez dentro del agua o algún cangrejo.
  4. Dejar las huellas en la arena: Se pueden dejar las huellas en la orilla de la mar y mirar como el agua las borra, podemos hacer el mismo con las huellas de las manos. Será un juego muy divertido.
  5. Recoger conchas y piedras: Dentro de un cubo iremos recogiendo, entre nosotros y los niños, todo aquello que nos encontremos en la arena, conchas, piedras o caracoles para después jugar con ellas.
  6. Saltar las olas  Cogiéndolo de la mano saltaremos todas las olas que lleguen a la orilla, es un juego sencillo que los cansará para después hacer una gran siesta.
  7. Circuito deportivo: Podemos construir un carril entre piedras, palos, botes de crema y toallas, montañas de arena y los juguetes y también un circuito para hacer psicomotricidad. Con el circuito, lo animaremos que salte o pase por el lado de cada elemento.
  8. Sentir los ruidos de la playa: El mar, las gaviotas, otros niños emiten ruidos muy diferentes, mientras que el sonido de la mar es perfecto para relajarse. Podemos usar el sonido del mar como excusa para ponerlo bajo la toalla y que haga la siesta, diciéndole que se relaje mientras escucha las olas.