Mi hijo tiene granitos, ¿qué puede ser?

A menudo los granitos desaparecen con el tiempo, pero en otros casos, requieren algunos tratamientos específicos, siempre con la supervisión de un experto

En la piel del bebé a menudo se manifiestan algunos granitos. Estas pequeñas imperfecciones que van y vienen durante la etapa en qué el pequeño o pequeña es bebé, normalmente no necesitan tratamiento, y desaparecen con el paso del tiempo. En otros casos, los granitos sí que requieren algunos tratamientos específicos para tratarlos y hacerlos desaparecer, siempre con la supervisión de un experto.

Las posibles causas de la aparición de granitos en bebés:

 
  • Miliaria: Son unos granitos blancos y amarillentos que aparecen a la cara del bebé, sobre todo a la nariz, la barbilla, y a las mejillas. Aparecen durante las primeras semanas de vida y desaparecer en los primeros meses sin dejar ninguna clase de lesión o cicatriz.
  • Costra láctea: La costra láctea se sitúa en el cuero cabelludo del bebé y puede llegar a la parte superior de la frente. Esta se puede manifestar durante el primer año e incluso alargarse algo más. El cuero cabelludo se seca, se escama y desprenden trocitos de color marrón, a veces hace un olor fuerte. Se puede retirar con aceites especiales, que es dejar actuar durante la noche. Al día siguiente se retira con la ayuda de una gasa, de manera suave y arrastrando la costra.
  • Acné neonatal: Aparecen en los recién nacidos durante el primer mes de vida. Son un tipo de puntitos rojos y pueden presentar un punto blanco a la parte superior. Acostumbran a irse, aunque los podemos ayudar a irse antes con alguna pomada antibiótica y manteniendo siempre la piel limpia y seca.
  • Sudamina: La sudamina se caracteriza por su aspecto de acné que aparecen a la parte superior de la espalda, cuello y pliegues de las piernas y brazos. El sudor excesivo hace que aparezcan y no son muy molestos, aunque a veces pueden picar. Para acabar con ellos lo mejor es mantener la piel seca, sobre todo después del baño, especialmente en las zonas de pliegues, y muy hidratada.
  • Eccema atópico: La piel se irrita y se pone roja. El eccema se puede manifestar en las mejillas, el cuero cabelludo, los codos, la zona del pañal y las rodillas. Para curarlo podemos usar cremas hidratantes, cuanto más natural mejor. El eccema se puede extender durar los primeros años de vida y también durante la edad adulta.
  • Enfermedades exantemáticas: Muchas de las enfermedades infecciosas que se manifiestan en los bebés son exantemas. Las más frecuentes son: escarlatina, roséola, eritema, la llamada boca-mano-pie, varicela, exantema repentino, rubeola, sarampión y necesitan que un pediatra se encargue de diagnosticar y hacer el seguimiento hasta su curación total.