Porque dormir pocas horas afecta el rendimiento escolar?

Un nen dormit sobre un llit, davant un ordinador

Desde varias organizaciones públicas y privadas de nuestro país hace tiempo que se trabaja para impulsar una reforma horaria. Y es que dormir pocas horas afecta el rendimiento escolar y una reforma ayudaría. Una reforma en el ámbito escolar, laboral, comercial, de apertura y cierre de locales y programas televisivos, entre otros. El que comportaría aliniar-nos en los países europeos y en el mundo anglosajón. Pero la realidad que comportaría avanzar los horarios para finalizarlos antes está costando mucho traerlo a la práctica.

Actualmente la falta de horas de sueño va en aumento sobre todo entre los niños y niñas a partir de los 10 años. Esto también pasa en los adolescentes por el uso de móviles, pantallas y mesitas en el dormitorio hasta tarde. La claridad de las pantallas tan cerca de la cara hace que estén más expuestos a la luz. Esta luz envía al cerebro el mensaje que tenemos que estar despiertos y por otro lado también los provoca que se los cueste coger el sueño.

Otras causas que alteran el sueño

Hay otras causas como la cantidad de deberes escolares a hacer, las extraescolares o ver programas de televisión programados tarde. Pero también el hacer la cena familiar adaptada a los horarios profesionales de los padres, etc.

Las conclusiones de la mayoría de estudios realizados sobre este tema indican que dormir pocas horas tiene dos problemas. El primero que los estudiantes se encuentran más cansados y se duermen en clase sobre todo en primera hora de la mañana. El segundo afecta el aprendizaje. Y se reduce el rendimiento y la capacidad de memorización y concentración, lo cual puede contribuir al fracaso escolar.

 

La utilización de Internet en exceso cansa físicamente y esto incide en el rendimiento escolar y otras actividades que hacen a su vida diaria.

También se los puede provocar estar nerviosos, irritables y con mal humor.

Dormir aumenta el rendimiento escolar

Parece que los niños y niñas y también los adolescentes que duermen más horas tienen mejor rendimiento en matemáticas, ciencias y lectura.

Se considera que los niños tendrían que dormir unas 9 horas y los adolescentes necesitan un mínimo de 8.30 horas por el hecho que su cerebro todavía está en proceso de formación. Diferentes estudios dicen que los adolescentes pierden muchas horas de dormir, como unos 90 minutos menos de los que necesitan.

Por lo tanto es conveniente que los padres y madres intentamos establecer por nuestros hijos e hijas unos buenos hábitos a fin de que duerman las horas que necesite su organismo y así conseguir unos niveles normales de aprendizaje.