Los errores más frecuentes en la alimentación de los adolescentes

8 consells per millorar l'alimentació dels adolescents- Pares i Nens

La adolescencia es la etapa de la vida en la que se manifiestan los grandes cambios fisiológicos y de maduración psicológica. El adolescente se tiene que adaptar a estos cambios y buscar un nuevo concepto de sí mismo, de autoafirmació y de autonomía.

[su_quote]El cambio de niño/a a la etapa adulta supone una transformación que puede influir de manera positiva o negativa en su conducta alimentaria[/su_quote]

Los cambios fisiológicos que se producen a su cuerpo (aumento de talla y pes, modificación en la musculatura, maduración sexual, etc.), requieren un control de la alimentación para evitar déficits y carències que podrían originar trastornos en su salud.

Las enfermedades que se pueden desarrollar en la etapa adulta como diabetes, obesidad, hipertensión, enfermetats cardiovasculares, etc., tienen su origen en etapas anteriores, por el que es muy importante educar a los niños y niñas desde la primera niñez en hábitos alimentarios saludables para consolidarlos a la adolescencia y mantenerlos en la etapa adulta.

Recordaremos que la definición "de alimentación saludable": es la que cubre las necesidades fisiológicas y nutricionales para asegurar un correcto crecimiento, teniendo que ser equilibrada, adecuada y satisfactoria.

Los errores más frecuentes en la alimentación del jóvenes

- Consumo de energía: La ingesta calórica la pueden hacer muy variable en el día a día. Hay adolescentes que se saltan comidas como los almuerzos y estos son muy importantes por el buen rendimiento físico y el intelectual. La merienda generalmente tampoco lo tienen demasiado programado, a veces recurren a "picar" cualquier cosa como los snacks, patatas fritas, galletas saladas, ... que normalmente tienen un exceso de calorías y baja calidad nutricional.

- Comer fuera de casa: Los gusta comer a restaurantes de comer rápido ("fasto-food") que también comporta comer desequilibradamente y con una baja aportación de nutrientes.

- Consumo de bebidas azucaradas y zumos: A menudo sustituyen estas bebidas por los lácteos o las frutas frescas necesarias en los almuerzos y meriendas.

 

- Seguimiento de dietas inadecuadas: Sobre todo la publicidad en los medios y la "necesidad" de tener una buena imagen corporal según la moda actual, hace que hagan dietas sin control de un especialista, lo cual se los puede provocar déficits nutricionales y trastornos de la conducta alimentaria.

Ocho recomendaciones para asegurar una alimentación saludable por los adolescentes y por toda la familia

1- Cómo que los niños y niñas desde pequeños imitan las costumbres de sus familias, mediante nuestro ejemplo es una buena manera de transmitir-lis hábitos saludables.

2- Hacer entre cuatro y cinco comidas al día.

3- Es muy importante almorzar repartiendo una parte en casa, antes de ir al centro escolar, y la otra en la escuela o instituto.

4- Consumir frutas y verduras de temporada y proximidad. Se aconsejan tres raciones de frutas y dos de verduras diarias y también pescado, legumbres y cereales integrales regularmente.

5- Es necesario el consumo diario de productos lácteos como la leche, quesos y yogures, puesto que aportan calcio que ayuda a mantener los huesos fuertes.

6- Intentar cocinar al vapor, plancha, a la brasa, hervido ... puesto que estas técnicas tienen menos grasa. Aunque también se pueden codear con otras cocciones como los guisos, freídos, etc.

7- No es aconsejable comer ante la TV ni tener los dispositivos digitales a la mesa, con objeto de que las comidas sean más tranquilas y se pueda establecer una mejor comunicación familiar.

8- Es recomendable practicar un deporte adecuado a cualquier etapa. También es conveniente participar en actividades familiares como hacer excursiones, ir en bicicleta, jugar en equipo, etc. Las actividades físicas pueden contrarrestar la inactividad propia del uso de ordenadores, mesitas y teléfonos móviles, tan utilizadas actualmente por el ocio de los adolescentes.