Los cuatro indicadores que te revelan que tus hijos ya son adolescentes

Durante esta nueva etapa se producen cambios muy rápidos y significativos en el cuerpo y la personalidad de los niños y las niñas que pasan a ser adolescentes

La llegada a la adolescencia se produce cada vez más temprano, según explican algunos expertos. Durante esta nueva etapa se producen cambios muy rápidos y significativos en el cuerpo y la personalidad de los niños y las niñas, que pasan a ser adolescentes. Antes de la adolescencia existe el periodo de la preadolescencia, el que acorta cada vez más la infancia.

 

Entre las causas de esta adolescencia prematura y según un estudio de la Academia Norteamericana de Pediatría está la obesidad, la inactividad o los compuestos químicos en los alimentos que pueden interferir en la producción de hormonas. Esto es suma a cierta permisividad parental y la exposición en las redes sociales que los hace avanzar en ciertos comportamientos que por edad no los correspondería. Antes, hay ciertos comportamientos que denotan la entrada en la adolescencia.

  1. Cierran la puerta de su habitación: Uno de los primeros síntomas es que los niños ya no dejan la puerta abierta de su habitación. Los futuros adolescentes prefieren hacer las cosas con la puerta cerrada y buscando cierta intimidad. Esto hace que muchos padres no entiendan este cambio que se manifiesta muy rápidamente y de un día para el otro. Los hijos e hijas se vuelven más reservados y cierran la puerta de su habitación.
  2. Cambios corporales: Las otras señales que ponen de manifiesto este cambio hacia la adolescencia son físicos. En el caso de los chicos destaca el ensanchamiento de hombros, la disminución de grasa en el cuerpo y una voz más ronca. A las chicas se le ensanchan las caderas, se afina la cintura y se acumula más grasa en muslos y caderas. En los dos casos puede aparecer acné y vello púbico en pubis y axilas.
  3. Cambios emocionales: Su estado de ánimo pasa en poco tiempo de la tranquilidad a la inquietud, de la euforia a la apatía... La rebeldía es otra de las señales inequívocas. Mientras que en la edad infantil se tienen en cuenta todas las órdenes paternas y maternas, ahora ya no y aparecen las discusiones.
  4. La importancia de amigos y las amigas: Las amistades lo son todo y siempre recurren a ellas. Es en el grupo donde se sienten cómodos porque se encuentran con iguales que están pasando por la misma transformación y tienen presión para ser aceptados. Aparecen los miedos a ser diferentes y las confusiones del que son y lo que quieren ser. La adolescencia comporta un distanciamiento físico y emocional de los padres y los convierte en jovenes muy susceptibles.